El café, desde su origen, nunca fue solo una bebida. Fue energía en las montañas de Etiopía. Fue concentración en los monasterios de Yemen. Fue conversación en los primeros espacios intelectuales de Europa. Siempre estuvo presente en momentos en que la mente necesitaba permanecer despierta.
Elegir bien no
es casualidad
Para quienes comprenden
que lo esencial también
puede sentirse extraordinario.